Los tónicos faciales son, sin duda, el paso más debatido en la rutina de cuidado de la piel. ¿Qué hace un tónico facial? ¿Es realmente necesario? Estas son las preguntas que la gente se ha hecho últimamente desde el auge de los sueros, las mascarillas y otros productos para el cuidado de la piel.
Hay una razón por la que la limpieza, la tonificación y la hidratación se han mantenido como el trío perfecto para el cuidado de la piel durante tanto tiempo.
Para empezar, ¿qué es un tónico facial? Generalmente se presenta en forma de un frasco con líquido, sin embargo, no todos los tónicos faciales son iguales.
Al igual que algunos sueros están diseñados para iluminar la piel mientras que otros la hidratan profundamente, la función de los tónicos faciales varía según sus ingredientes.
Mucho antes de que se conocieran los secretos del cuidado de la piel, muchas personas usaban jabón para lavarse la cara, por lo que los tónicos se utilizaban como paso previo para contrarrestar los efectos del jabón y reequilibrar el pH de la piel.
A medida que nuestros limpiadores han evolucionado, también lo han hecho nuestros tónicos. Hoy en día, los beneficios de un tónico facial van mucho más allá de simplemente reequilibrar el pH de la piel; la diferencia radica en sus ingredientes.
Los beneficios del tónico son visibles e incluyen:
-Aumentar la luminosidad de la piel
-Refinar la apariencia de los poros
-Renovar la tez
-Hidratar la piel
-Ayudar a que la piel se sienta más suave, tersa y luzca más saludable en general
-Aportar nutrientes o activos a nuestra rutina de cuidado de la piel.
-Re equilibrar los niveles de pH
-Eliminar el exceso de grasas
-Añadir un ingrediente activo a tu rutina de cuidado para tratar diferentes preocupaciones y dar un extra boost!
Así que en resumen, No es estrictamente necesario usar tónico para completar una buena pauta de cuidado facial, pero si es beneficioso usarlo y su uso frecuente beneficia la piel.